30 abril, 2006

La Caída del camino

Unos años antes de ser consciente de la existencia de Aurópolis mi hermano hizo un intrigante dibujo a lápiz, que tiempo después inspiró el “Discurso del general Lórsis...”. El siguiente párrafo fue un esfuerzo por describir la escena que había sido pintada.

La Caída Del Camino

Veo a través de un sueño engañado la desértica, cicatrizada piel de un planeta abandonado a su olvido bajo la silenciosa compañía de dos gemelas ya muertas, frías, menguantes en el congestionado aire de una tarde sin final. Es la yerma planicie hogar sin fronteras de los tres últimos profetas: el uno triste y resignado a su final, parado quieto; el otro, ave cansada posada en una roca sobre el borde del mudo tentador abismo; y el tercero, en el medio de la desolada nada, a iguales pasos de graves y agonizantes montañas, del lago espejo de sangre del cielo y de la infinita anciana grieta, recita inaudible oración por el final. Miran los tres últimos guardianes el final del tiempo, la caída de las rocas milenarias que desde aquel ahora desierto fueran puente al firmamento, camino a la puerta sagrada donde bañada por luz púrpura aguarda la figura de salvación. Saludan el mañana que sus ojos no han de ver... Oigo en mi sueño el último latido de Aurópolis...

Bogotá D.C., 2 – IV – 1998

19 abril, 2006

El Gran Xelah

El Gran Xelah es la fuerza más oscura y siniestra que habita el planeta.
Nunca nadie ha visto su verdadera naturaleza, pero se dice que es un demonio poderoso que puede metamorfosear en cualquier cosa, para destruir a las personas y desequilibrar sus vidas.

Tan pronto como se vayan recolectando datos, se irán consignando aquí.

Las tres religiones (aspectos generales)

Hay en Aurópolis tres religiones establecidas desde la antigüedad, formadas y perfeccionadas con el transcurso de la evolución humana. Pertenecer a ellas no tiene restricciones de ningún tipo, pero no se puede pertenecer a más de una a la vez. Si bien antiguamente se habían erigido como propias de cada raza, actualmente cada religión tiene adeptos de todas las razas.


Hermanos del Culto Rosado:
Pregonan el conocimiento de la eternidad por medio del arte y la experiencia sensual que produce la belleza de las cosas.

RON:
“Realidad O Nada” es su lema. Proponen la realidad y la experiencia directa como el único camino al conocimiento puro.

Adoradores de la Rosa:
Veneran a la Mística Rosa Dorada de cabello negro, y todo lo que la rodea, exaltando su eterna belleza y poder.

Las tres razas (aspectos generales)

En Aurópolis viven tres razas de humanos: Sharuk, Haruk, y Nilem. Ellos se han reproducido, extendido, y dominado el planeta.

Las principales características de estas razas son las siguientes:


Sharuk:
La raza más poderosa e influyente políticamente en el planeta. Son los únicos que pueden usar magia, y quienes han desarrollado la mayor parte del conocimiento místico.
Presencia en la población: 46%


Haruk:
Sus miembros son los más fuertes y los de mayor resistencia física. Principalmente trabajadores y guerreros. Se han constituido en la fuerza del planeta.
Presencia en la población: 32%


Nilem:
Raza intelectual. Antiguamente eran iguales a los Haruk, pero la influencia de la Torre del Ermitaño minó sus fuerzas y su ánimo bélico.
Se especializaron en las artes y en la ciencia, y a ellos se debe el adelanto tecnológico del planeta.
Presencia en la población: 22%

La Orden de L@s Protector@s

Existen en Aurópolis varios gobernatos, constituidos por regiones, ciudades, pueblos y aldeas. Para proteger y defender a los habitantes de Aurópolis en cada gobernato, se definió en tiempos antiguos la Orden de L@s Protector@s. A esta Orden pertenecen personas con cualidades especiales, como lo son: fortaleza de espíritu, amplitud de corazón, claridad de mente, e independencia de pensamiento. Cada vez que una persona entra a esta orden, aquella persona más cercana a su corazón también entra a formar parte de la Orden.
Las personas pertenecientes a esta Orden son mas bien pocas, y se hallan repartidas a lo largo y ancho de cada continente. Ell@s tienen como misión principal “proteger y defender a las personas que aman”. A su cargo cuentan con generales que conducen sus ejércitos cuando es necesario.

Historia General de Aurópolis

Bien.... la verdad es que Aurópolis tiene una historia bastante larga, por lo que aquí presento una versión muy resumida:

La Antigüedad (época pre-histórica):

Aurópolis es un planeta de primera generación (es decir: que nació con las primeras estrellas del universo). Su edad se ha calculado en cerca de 6mil millones de años desde la acreción y el enfriamiento del material que lo conforman.

Luego hubo un intenso periodo primitivo de formación de la corteza y el surgimiento de caenas montañosas y valles, que duró cerca de 900 millones de años, durante el cual apareció la vida primitiva y los seres menores. Hacia el final de este periodo la actividad tectónica se redujo, permitiendo la evolución de vida superior.

Cuando el planeta tenía cerca de 5.500 millones de años de edad, empezó a aparecer la vida inteligente en la superficie del planeta, representada por cinco razas de pre-humanos, las cuales darían origen (en un caso por convergencia, y en los otros opr evolución paralela) 250 millones de años después, a las tres razas conocidas como Sharuk, Haruk, y Nilem.


La Luz (época histórica):

Con el establecimiento de las tres razas humanas en el planeta, y la posterior colonización y administración de Aurópolis a manos de ellos, se inicia la época de desarrollo del planeta.
Se crean las primeras ciudades, y se empiezan a fundar los primeros gobernatos. La ciencia y el arte se desarrollan prontamente, así como la magia.

Es en esta época en la que estamos actualmente.

Año geológico: 6.000 millones (aproximadamente).
Año de evolución humana: 250 millones
Año de calendario histórico: 352.480 (establecido por los antiguos patriarcas Sharuk y Nilem)
Año de fundación de Savana: 320.247 (capital original del gobernato tripartita, antes de la expansión de los pueblos).

18 abril, 2006

Nociones Generales de Geografía Auropolitana

GEOGRAFÍA


Aurópolis es el cuarto planeta de su sistema. También es el más denso. Muchas de sus características (grandes masas de agua, escasez de cráteres en la superficie, atmósfera compuesta principalmente por nitrógeno y oxigeno) no aparecen en ningún otro cuerpo del sistema mariano.

Que se sepa, sólo en Aurópolis coexisten de manera estable los estados sólido, líquido y gaseosos del agua, y es el único lugar donde existe vida, al menos como la reconoce la ciencia, dentro del sisema mariano.

El núcleo del planeta (probablemente metálico en su centro) es líquido en un 95% y se halla en constante movimiento, lo que origina un considerable campo magnético. El manto (unos 4.500 Km de espesor) tiene una naturaleza entre líquida y sólida que en tiempos primitivos generó una fuerte actividad de tectónica de placas.

Principales datos:


  • Diámetro ecuatorial: 9.600 KM
    Densidad: 5,52 g/cm3
    Temperatura superficial: 27º C. En promedio
    Composición atmosférica: Nitrógeno (70 %), oxígeno (25 %), argón, neón, ozono, y otros gases (5 %)
    Gravedad superficial: 8,3 m/seg2
    Velocidad de escape: 9,1 KM/seg
    Distancia media a las estrellas del sistema mariano: 220.000.000 Km
    Periodo orbital: un año
    Periodo de rotación: 26 h, 02 min, 12 seg
    Inclinación órbita/eclíptica: 1,4º
    Excentricidad orbital: 0,035
    Satélites conocidos: una Luna



Otros datos:
Tiene cuatro grandes océanos, y ocho continentes. Experimenta una tectónica de placas muy leve, ya que es un planeta viejo, aunque en el pasado estuvo lleno de actividad geológica.

Los ocho continentes son:
Continente Blanco
Continente Negro
Continente Rojo
Continente Naranja
Continente Amarillo
Continente Verde
Continente Azul
Continente Violeta

Las estrellas del sistema mariano son: “Mare Mobta”, “Mare Mabta” y “Mare Lure”, de las cuales “Mare Lure” es una enana marrón densa, invisible desde la superficie del planeta.

13 septiembre, 2005

Todo empezó con el Discurso del General Lorsis

Por lo general todas las historias tienen un principio.

En el caso de Aurópolis, todo lo desencadenó no un principio, sino un final. El final del propio planeta.

El 29 de noviembre de 1996 (¡¡¡ándale, hace casi 10 años!!!) tras un rapto de unas seis horas puse punto final a uno de los mejores cuentos que he escrito.

Ese fue el principio de todo este follón Auropolitano que después se poblaría con muchas más cosas que permanecen archivadas y otras que iré publicando según su tiempo.

Aquí la versión definitiva del cuento:



Discurso del general Lorsis ante la asamblea reunida en el salón mayor de la nave "Auro", después de dejar el planeta Aurópolis y emprender el camino hacia un planeta habitable
Aurópolis ha muerto. De nada valieron los incontables esfuerzos que hicimos para evitarlo. Pero no puedo decir que no lo intentamos y que no hicimos nuestro mejor esfuerzo; nuestros métodos fueron infinitamente mejores a los que cualquier generación anterior a la nuestra jamás intentó. Quizás, en otras circunstancias, nuestros esfuerzos habrían sido fructíferos. Pero su destino ya estaba marcado aun antes de nuestro nacimiento.

Fue nuestra herencia un Aurópolis en decadencia. Demasiado usado y cansado por nuestra raza y aquellas que le precedieron en el dominio de la superficie, desde el principio de los días hasta nuestro tiempo. Fue nuestra herencia un Aurópolis agonizante, cuya inexorable caída no pudo ser frenada por nuestros ancestros. Cuando nuestros padres nos encomendaron la tarea de lograr lo que ellos no habían podido hacer, no era mucho lo que nos quedaba. Aun así, nos negamos a aceptar la muerte, y luchamos contra el destino. Ese destino creado poco a poco por cientos de generaciones anteriores para nosotros.

¿Quién fue el culpable? O, mejor, ¿Quiénes fueron los culpables de que el viejo cielo de Aurópolis, antes azul y brillante, se transformara en lo que ahora es: una oscura masa gaseosa de igual color negro durante el día y la noche? ¿Quiénes comieron los últimos vegetales cultivados en el campo, cuando la tierra aún era sana, y no árida como hoy, cuando todas las plantas se cultivan en laboratorios? ¿Y dónde están aquellos que sacaron del mar la última de las ballenas y se compraron más botes pesqueros con el producto de su venta, aun cuando ya no había qué pescar? Estoy seguro que ninguno de ellos vivió en el año primero; pero tampoco en el último, el nuestro.

Aurópolis era bello, según nos cuentan las historias. Dicen que era muy hermoso, que en los mares de cristal las olas reían mientras en los cielos las aves cantaban la gloria y pureza de montañas y valles, y la prosperidad de nuestra raza. Dicen que era hermoso. Pero eso debió haber sido hace mucho tiempo. Toda nuestra vida hemos conocido Aurópolis siempre igual, y no podemos imaginar lo que era partiendo de unas historias viejas y perdidas en el tiempo, y que más bien parecen ser el incierto recuerdo de una memoria lejana, más confundida con la leyenda que con la realidad. ¿Cómo pudo suceder? En algún lugar del tiempo algo falló. Falló nuestra raza, indulgente por milenios con su hogar e ignorante de su futuro. Fallaron los sueños que cegaron nuestra conciencia.

Aurópolis ha muerto. Ya su aire es irrespirable, su superficie incapaz de acogernos, sus aguas insuficientes y corrompidas, su tierra seca y marchita, sus cielos congestionados. Nunca más volveremos a él. Tal vez sea ese el precio que debamos pagar por haberlo asesinado.

Pero aún así, el Bendito Todopoderoso nos concede la oportunidad de sobrevivir en un nuevo lugar que nos acogerá como sus hijos y a la misma vez como sus amos. Quizá debamos ver esta redención como una recompensa a nuestros fallidos intentos por salvar Aurópolis. Pero sobre todo, hemos de tomarla como la oportunidad para hacer lo que nuestros padres, abuelos, bisabuelos y todos los que les precedieron, no pudieron hacer con Aurópolis; apreciar y conservar el planeta, de modo que nuestros descendientes no sufran en un futuro lo que nosotros estamos padeciendo ahora.

El Señor del Cielo nos guiará de ahora en adelante hacia ese planeta, ubicado a unos noventa mil años luz de distancia. Es un planeta joven en el que recién aparece la vida. Para cuando nosotros (o nuestros hijos, si es el caso) lleguemos, ya será un lugar totalmente a nuestra disposición. Es cierto que no es igual al viejo Aurópolis que por tanto tiempo nos acogió. Y es posible que nos encontremos con formas de vida desconocidas para nosotros. Pero el Gran Maestro ha revelado que es un lugar que opaca con su belleza y grandiosidad al planeta que fue nuestro hogar. Es un planeta único, perdido cerca de una estrella solitaria en el extremo opuesto de la galaxia. El creador ha ordenado que lo llamemos “Tierra”.

En Bogotá, D.C., Noviembre 29, 1996
Re-escrito, Diciembre 31, 1997



Bibliografía:
Publicado por primera vez en papel, en septiembre de 1997 en el libro “Caja de Palabras” (26 copias).
Reeditado y revisado para su publicación en E-Paper en 2002, en el CD “Hikari” (29 copias).
Publicado en E-Paper en 2003 en http://www.geocities.com/hixashi


Notas de Rubén halladas en los cuadernos e impresiones de pruebas:
“Quizás fue un error re-escribirlo... Tal vez no. Y si bien los cambios fueron minúsculos, en esta versión adquirió una atmósfera más patética que me gusta sobre la original.” (c. 1999)